“Tu resiliencia nos demostró que el talento más valioso no es únicamente el que habita en la inteligencia…”
Querido Diego:
Hoy celebramos la vida. Dejar atrás el cáncer no solo nos habla de la ciencia, sino de la fuerza inquebrantable de tu espíritu y de tu capacidad admirable para sobreponerte a la adversidad. Con un equipo extraordinario que se llama mamá y familia.
Desde el Centro Educativo para Alumnado de Altas Capacidades (CEPAC) ha sido un verdadero honor y un privilegio caminar a tu lado en cada etapa de este proceso. Acompañarte a través de nuestro equipo de docentes, y mi persona no fue solo brindarte nuestro respaldo; fue, ante todo, una lección cotidiana de vida para cada uno de nosotros. Tu resiliencia nos demostró que el talento más valioso no es únicamente el que habita en la inteligencia o en una medalla que te colocan en una competencia, sino el que se forja en la firmeza del corazón ante los momentos más oscuros.
Diego me gustaría regalarte esta frase que llevo en esta gran escuela que se llama vida: “La verdadera dimensión de una persona no se mide por la ausencia de caídas, sino por la elegancia y la firmeza con la que se pone de pie; es en medio de la tormenta, donde lo difícil se hace estimulante para luchar por la vida, donde las almas auténticas se fortalecen, encuentran la manera de florecer y se acrecientan sus talentos”.
Hoy la tormenta ha pasado, Diego, y te levantas con un temple que nos llena de un orgullo infinito. Estuvimos, estamos y estaremos siempre contigo, admirando el ser humano excepcional que eres y el legado de valentía que dejas en toda nuestra comunidad. Pero tienes tú y tu familia una gran misión que la fundación Hoy por Diego AC crezca hoy y siempre para el bien común de las que lo necesiten.
Con profunda admiración, cariño y el abrazo fraterno de CEPAC a la Fundación Hoy por Diego.
Dr. Julián Betancourt Morejón
Director del Centro Educativo para Altas Capacidades (CEPAC)