
Mi nombre es Fernanda Roa y tuve el privilegio de acompañar a Diego como su fisioterapeuta en uno de los procesos más difíciles y, al mismo tiempo, más inspiradores que he presenciado.

He hecho voluntariado por muchos años, y cuando conocí a Diego, me causó mucho impacto su positivismo, actitud y ganas de vivir.

Hay personas que llegan a tu vida sin avisar… y se quedan para siempre. Así fue conocer a Diego.

Mi testimonio es que pase todo el trayecto conviviendo con él, no puedo hablar de buenas y malas, pero si muy doloroso.

Desde el Centro Educativo para Alumnado de Altas Capacidades (CEPAC) ha sido un verdadero honor y un privilegio caminar a tu lado en cada etapa de este proceso.