“SER LUZ EN LA OBSCURIDAD, CERTIDUMBRE EN LA INCERTIDUMBRE, FORTALEZA EN LA DEBILIDAD Y FE EN LA DESESPERANZA.”
Mi nombre es Adriana Ávila Sandoval, Tía de Diego.
Cuando me pidieron que diera mi testimonio sobre Diego, sude ¡De verdad!.
Es que surgieron tantos momentos, tantas vivencias que me dije: ¿Cómo resumir en unas líneas todo lo que sentí y viví junto a este chico?
Tengo que comenzar por decir que vi nacer y crecer a Diego, desde bebe fue un niño diferente y ¡Que decir cuando comenzó a hablar!. No había poder humano que lo hiciera parar, siempre curioso, pero siempre opinando, jeje.
Entonces me dije: “Este niño tiene algo especial”, no me pregunten qué, en esos momentos ni yo lo sabía, demasiada madurez en un cuerpo tan pequeño.
Entonces llego su diagnóstico, todos nos derrumbamos, ¡TODOS!, menos Diego, no, el no. Diego decía y nunca lo olvidare, ¿Porqué lloran? ¡No me estoy muriendo!, si mi pierna no sirve, hagan lo que tengan que hacer decía a los doctores y su mamá.
Entonces comprendí, Diego había llegado a este mundo con una misión: SER LUZ EN LA OBSCURIDAD, CERTIDUMBRE EN LA INCERTIDUMBRE, FORTALEZA EN LA DEBILIDAD Y FE EN LA DESESPERANZA.
Yo no quería ver a Diego, tenía miedo, no sabía cómo debía tratarlo! Creo que en el momento en que lo vi, sin su cabello, más delgado, pero con una sonrisa en los labios, bromeando acerca de su situación, ¡No lo podía creer! Sentí que mis miedos se evaporaban, entonces supe que el cáncer no iba a poder con él, no con Diego.
Hoy lo veo y sé que habrá tenido sus momentos de duda, de dolor y quien sabe que tanto más, pero nunca permitió que nadie se diera cuenta, paradójicamente creo que él se convirtió en la verdadera fortaleza de su madre, abuelos, tíos, primos y toooda la gente que lo rodeaba.
Hoy por Diego no es una simple A.C, es el conjunto de vivencias, experiencia y amor que sus fundadores, guerreros como Diego y sus familias, quieren compartir contigo. Si en estos momentos sientes que tu mundo se cae a pedazos, aquí encontraras a un grupo de personas y profesionales que te ayudaran a reconstruir ese mundo.
Cuando estés a punto de tirar la toalla, recuerda la fortaleza de Diego, inspiración de constancia, amor y fe.

