“Si alguien que está pasando por algo similar lee esto: ¡Sí se puede!“
Mi nombre es Gerardo Ángel Villalobos Rojas, Tío de Diego.
Diego me enseñó que la valentía no hace ruido. Desde su diagnóstico, vi cómo un niño transformaba el miedo en fuerza y las quimioterapias en excusas para contar chistes.
Lo que más me ha impactado es su forma de ver la vida: nunca se preguntó “¿por qué a mí?”, sino “¿qué puedo hacer hoy?”. Verlo entrar al hospital con una sonrisa y salir planeando qué videojuego jugaríamos, me cambió. Me enseñó que rendirse no es una opción cuando amas la vida.
Ser su tío dejó de ser solo un parentesco. Se volvió un orgullo y una lección diaria. Diego no solo resistió el cáncer: nos enseñó a todos a vivir con más ganas.
Si alguien que está pasando por algo similar lee esto: ¡Sí se puede!, Con amor, Con familia y Con la actitud de un guerrero como Diego, se sale adelante.
La fortaleza de Diego me impactó desde el día uno. Tiene una manera de ver la vida que desarma: convierte los días difíciles en días de aprendizaje y nunca pierde la sonrisa.
Como su tío, he visto de cerca cómo su optimismo sostiene a toda la familia. Diego no solo luchó contra el cáncer, nos enseñó a luchar con él. Su valentía es contagiosa y su forma de resistir es pura inspiración.
Que nadie enfrente esto solo. Con Diego aprendí que acompañar también salva.
Acompañar a Diego en su camino me cambió la forma de entender la vida. Su actitud frente al diagnóstico, el tratamiento y la recuperación fue una clase magistral de entereza.
Lo que más me marcó es que Diego nunca dejó que el cáncer definiera quién es. Seguía siendo el niño curioso, bromista y lleno de planes. Su fortaleza no estaba en no tener miedo, sino en seguir adelante a pesar de él.
Hoy por Diego no es solo una asociación: es lo que vivimos como familia.
Estar, sostener y creer. Y Diego nos demostró que con eso, se puede salir adelante juntos.

